Málaga, destino ‘city break’ y de turismo idiomático…

No hace mucho comentábamos cómo, gracias al AVE, Málaga iba a apostar fuerte por el turismo de fin de semana proveniente de Madrid. La ciudad andaluza también quiere significar para Europa un destino importante, como escapada “city break” y también para el turismo idiomático. Y pone sus miras especialmente en Alemania, que se consolida como uno de los principales mercados europeos para Málaga.

El Ayuntamiento de Málaga se quiere centrar durante su participación en la Bolsa Internacional de Turismo (ITB) en Berlín, que comienza hoy, en destacar estos aspectos. Respecto a turismo idiomático, un dato que desconocía y me ha llamado la atención: Málaga capital es líder en el segmento de turismo idiomático en España, junto a Salamanca, Madrid y Barcelona.

Pero en este encuentro en Berlín también se destacan otros aspectos de Málaga, que la ciudad lo vale. En uno de sus expositores, por ejemplo, se pretende mostrar una imagen dinámica de la ciudad con una oferta de ocio y diversión destinado al público más joven, o también la vertiente cultural de la ciudad, con el Museo Picasso como uno de sus alicientes.

Klimt en la Neue Galerie de Nueva York

Gustav Klimt es uno de mis pintores favoritos. Un par de reproducciones de sus obras ocupan paredes de mi casa. Si viajas a Nueva York, no dejes de visitar la Neue Galerie, el museo de arte alemán y austriaco, un edificio que bien vale la pena en sí mismo.

El museo, situado en el 1048 de la 5ª Avenida, en la calle 86, en la zona conocida como la milla del museo, es una joya arquitectónica con un bello interior. Y ahora se puede visitar con más razón porque cuenta con la mayor retrospectiva dedicada a Klimt en EEUU.

Hasta el 30 de enero se podrán ver las colecciones de Ronald S. Lauder y Serge Sabarsky, con 8 pinturas y más de 120 dibujos del artista que abarcan varias épocas. Aparte de las obras permanentes, como el fabuloso Retrato de Adele Bloch-Bauer (en la imagen). Yo no me lo perdería…

Bergen – Noruega

Bergen es una ciudad antigua, y con siglos de historia. Su rica historia la hecho merecedora de ser declarada patrimonio de la humanidad. Pero a su vez puede que sea, junto a Oslo, la ciudad más cosmopolita de Noruega. En Bergen podrás encontrarte con gente de todas partes del mundo, lo que hace que uno tenga la sensación de no sentirse extranjero y que forma parte de la misma.

Es la capital de la región de los fiordos y en tiempo fue la capital del país. Seguramente la imagen más representativa de Bergen sea la imagen de su puerto, con las famosas casas hanseáticas, y sus siete montañas (de syv fyell) de fondo.

Su privilegiado emplazamiento, hace que la ciudad ofrezca unas postales de gran belleza, sin embargo, esta situación le hace pagar un alto coste: Bergen es estadísticamente la ciudad del mundo con mas días de lluvia al año. En Bergen llueve 3 de cada 4 días. Así que, poder disfrutar de Bergen en un día soleado es un privilegio.

Si te decides por visitar esta cuidad hay lugares que no debes perderte:

Bryggen, el Muelle.
Un barrio cargado de historia, con las famosas casas hanseáticas, patrimonio de la humanidad. Las casas construidas en la edad media, conservan un excelente estado de conservación, aunque a simple vista se puede observar como algunas se han inclinado debido al terreno en el que se asientan. En la actualidad están reconvertidas en tiendas, pubs, museos… Un paseo por el barrio hace sentirse en otro tiempo.
Tomarse una cerveza en una de las terrazas, aunque caro, se hace imprescindible.

El mercado.
Situado en el puerto, se encuentra el mercado. En él, además de flores, frutas, jerseys… podrás encontrar pescado de gran calidad. No pases sin probar el salmón, el bacalao o la ballena. Sorprendentemente, no vas a tener ningún problema con el idioma, ya que seguro que encuentras españoles, argentinos, uruguayos… en los puestos. No pases sin probar el salmón salvaje, es delicioso, aunque algo caro como casi todo en este país.

El funicular “Fløibanen”.
Bergen se encuentra en un valle, formado por las siete colinas. Si subes al monte Fløifjellet y tendrás una panorámica inmejorable de Bergen. Para ello lo mejor es subir en funicular.

Palacio de Versalles


Versalles esta situado a hora de París, famosa a nivel mundial por albergar uno de los palacios más bellos e importantes del mundo, y símbolo del poder absolutista de los monarcas franceses y en especial de Luis XIV, el principal artífice de que Versalles sea lo que es; muy aparte de esto, forma parte de uno de los lugares mas importantes, hablando históricamente, puesto que en este lugar se fraguó y comenzó la Revolución Francesa, y ciento veinte años más tarde se firmó el Tratado de Versalles, que supondría el fin de la I Guerra Mundial.

Los jardines de Versalles
Si la visita al interior del palacio puede ser calificada como espectacular, no lo es menos la visita a los jardines, donde se puede pasear durante horas sin cansarse de ver jardines con perfectas simetrías y diseños espectaculares o la gran cantidad de estanques y fuentes con los que está dotado el Palacio de Versalles, y que dan una idea de la gran obra que tuvo que resultar para la época llevar tanta agua allí y acondicionar y mantener todo aquel espectacular complejo.

El Palacio de Versalles
Allá por 1623, el monarca Luis XIII mandó construir un pabellón de caza ubicado en un coto, en el cual el monarca y los nobles pasaban sus ratos de ocio. El lugar gustó tanto al rey que mandó que fuese ampliado, construyendo lo que se conoce como “el antiguo palacio”.

Posteriormente, Luis XIV obsesionado con crear un palacio y entorno sin igual, encargó a su arquitecto Luis Le Van el embellecimiento y ampliación del edificio primitivo, sobre el que se construyó la Galería de los Espejos, sin duda la sala más impresionante del Palacio de Versalles, y que sirvió por ejemplo de sala para la firma del Tratado de Versalles.

Del interior del palacio destacan así mismo los Salones de la Paz y de la Guerra y las habitaciones del rey y de la reina, además de la Cámara de la Reina, que se conserva tal y como la dejó María Antonieta al abandonar Versalles en 1789. También es importante la Capilla, lugar donde acudían a misa diariamente Luis XIV, Luis XV y Luis XVI, y sorprende la Ópera, un espacio donde los monarcas disfrutaban de conciertos para su entretenimiento.