San Andrés: Paraiso Colombiano


La famosa isla turística de San Andrés se encuentra ubicada a 720 km del noroeste de la costa colombiana; está conforma parte del archipiélago de Providencia y Santa Catalina, que fue declarado por las Naciones Unidas como Reserva Mundial de la Biosfera…

Sus hermosos paisajes embrujan a todos los visitantes, sus playas de fina arena blanca y sus aguas cristalinas se suman a la amabilidad de sus habitantes, cuya raza es producto de la mezcla de inmigrantes de diversos orígenes como ingleses, holandeses, españoles, esclavos, piratas y árabes.

Aparte de sus cristalinas e impresionantes playas podemos destacar los siguientes atractivos turísticos:

-Iglesia Bautista Emmanuel: fue levantada por el reverendo Beckeman Livington en el año de 1847 con pino procedente de Alabama. La luz que ilumina su torre sirve como punto de guía a los capitanes de goletas. Está situada en la parte más alta de San Andrés.

-El hoyo soplador: es un túnel abierto por la lengua de las olas en varios siglos, hasta lograr más de 30 m. de longitud y una chimenea por donde las olas arrojan chorros de agua muy altos y espectaculares.

-El acuario o Rose Cay: en esta zona se pueden apreciar una gran cantidad y variedad de peces.

Por las noches, San Andrés ofrece una gran movida nocturna, donde predomina la música calypso y reggae con sus cócteles de ron y coco.

Los lugares más baratos para vivir

Los mejores lugares donde vivir con menos de 500 dólares (unos 400 euros) al mes.
Se trata de tres países asiáticos (Tailandia, Camboya y Filipinas) y dos centroamericanos (Costa Rica y Belice). No sólo son destinos baratos, sino también interesantes, llenos de bellos paisajes y relativamente seguros.

Tailandia
Es uno de los destinos turísticos favoritos a nivel mundial, pero ¿por qué no quedarse siempre allí? sol durante todo el año, comida exótica, playas que quitan el hipo… y unos precios ridículos. Alojamiento desde 20 euros mensuales (100 si es en la costa) y un gasto mensual en comida estimado en unos 150 euros. ¡Se puede vivir en el paraíso a cuerpo de rey con un sueldo de mileurista!

Camboya
Más pobre que Tailandia y sin playas tan espectaculares, el alquiler de un apartamento completo en la capital, Phnom Penh, puede estar en torno a los 200 euros. Se puede salir a comer a un restaurante por menos de dos euros, y los puestos de comida rápida son todavía más baratos. Aunque hay que añadir los excesivos costes del visado (250 dólares anuales), también se puede vivir en el país del templo de Angkor con un presupuesto más que ajustado.

Filipinas
Aunque Manila no es precisamente barata (los alquileres no bajan de 250 euros), en zonas como Cebú (una de las provincias más desarrolladas del país) se puede alquilar un apartamento por 100 euros mensuales. La comida es tan barata como en Tailandia y Camboya, y una cerveza grande cuesta unos 50 céntimos. Filipinas tiene un programa especial que flexibiliza y abarata la burocracia para extranjeros jubilados que quieran residir en el país, siempre que demuestren tener una pensión suficiente para cubrir sus gastos.

Costa Rica
Saltamos ahora al Caribe. Costa Rica es la república más desarrollada y políticamente estable de Centroamérica. Menús en el restaurante por tres euros, y precios bajísimos para la comida comprada en los mercados callejeros. Se puede llegar a alquilar una casa entera por 150 euros al mes, aunque en la capital los precios son bastante más altos. Otra ventaja para hispanohablantes: no existe la barrera lingüística.

Belice
El único país no hispanoparlante de la Centroamérica continental es además un gran desconocido para el turismo mundial a pesar de su gran belleza. La barrera de coral de Belice está formada por 127 islotes con ecosistemas marinos prácticamente intactos por el hombre. A partir de 200 euros mensuales, se puede alquilar una casa. Existen programas especiales para jubilados, según el cual los extranjeros que se retiren para residir allí no pagan impuestos.

Fin de año en Times Square


Por Eva Paris
No ha sido mi despedida el 31 de diciembre, que fue más tranquilita… Hablaba hace unos días sobre los lugares más espectaculares para recibir el año, y entre ellos se encontraba Nueva York y Times Square como la estampa más conocida de la esperada cuenta atrás.

Jorge Gobbi relata en Blog de viajes cómo pasó él la nochevieja en tan espectacular localización. No resulta tan placentero como pudiera parecer. Una multitud que ha de pasar controles que no siempre se cumplen y sobre todo muchas horas para intentar acercarse al escenario más conocido, ya que abren las vallas de acceso más cercanas a las 4 de la tarde pero las cierran pronto para evitar aglomeraciones en ese punto.

Por lo tanto lo normal es que acabes a unas cuantas manzanas de distancia que te impide ver las actuaciones… En fin, parece que mucho esperar para un resultado no tan espectacular.

No se debe de estilar demasiado por allí las buenas cenas antes de las campanadas, porque no me imagino otra cosa que comerse un bocadillo entre empujones. Me quedo con las prisas por acabar el plato principal y pasar al delicioso postre antes de las 12.

Los lugares más espectaculares para recibir el nuevo…

Recibir el año nuevo puede ser motivo de celebración, de reflexión, de recuerdos o de olvido. No todo es plantarse ante la tele para ver al pasadete Ramón García o (por dios!) a los insufribles matrimonios. Se puede celebrar a lo grande entre multitudes desbocadas o en la intimidad. Se puede simplemente no hacer nada especial. No en todas las culturas corren las burbujas y estallan fuegos artificiales. Ni siquiera nuestro 31 de diciembre significa nada para medio mundo.

Pero para muchos es un momento especial. Hacemos un recorrido por 9 lugares que reciben nuestro año nuevo de un modo especial. En cualquier caso, feliz entrada de año a todos, elijáis lo que elijáis.

La foto que encabeza este artículo corresponde Sydney (Australia), con el Puente Harbour y el espectacular edificio de la Ópera entre increíbles castillos de fuegos, iluminando una de las primeras celebraciones mundiales del año nuevo. Un millón de habitantes de Sydney y unos 300.000 turistas cada año pasan esta especial y calurosa noche aquí, bien en tierra firme, bien disfrutando del espectáculo desde alguna embarcación.