Jet d’eau, majestuosidad de Ginebra


Si estamos de paso por Ginebra, no podemos perdernos de ver el jet d’eau, el cual es un chorro de agua que puede alcanzar una altitud de 140 metros, es el emblema de Ginebra.

La fuente original de 1886 fue más pequeña y no era una atracción turística, ya que según se remonta al pasado, se dice que una compañía que bombeaba agua bajo presión para hacer funcionar las máquinas en las industrias artesanales de la ciudad colocó una válvula en una de las tuberías para controlar mejor la reducción de la presión en la tarde cuando la demanda disminuía.

El chorro alcanzaba una altitud de sólo 30 metros cuando se abría la válvula. Las autoridades de la ciudad realizarón pronto el potencial turístico de la fuente y la desplazaron a su posición actual en 1891. La fuente se iluminó el 2 de agosto de aquel año para celebrar el 600 aniversario de la Confederación Helvética.

Cataratas de Iguazú


Las cataratas del Iguazú se encuentran cerca de la triple frontera Paraguay, Brasil, Argentina; para ser mas exactos estan localizadas en la provincia de Misiones, en el Parque Nacional Iguazú, Argentina y en el Parque Nacional do Iguaçu del estado de Paraná, Brasil…

Están formadas por 275 saltos de hasta 80 m de altura, alimentados por el caudal del río Iguazú. Se pueden realizar paseos en lancha bajo los saltos y caminatas por senderos apreciando algunos animales de la selva subtropical. La «Garganta del Diablo» (el salto mayor, que consta de 80 m) es un espectáculo aparte que, saliendo desde Puerto Canoas, se puede disfrutar en toda su majestuosidad a tan sólo 50 m de distancia.

En las Cataratas de Iguazú, existen diferentes clases de paseos, por ejemplo: Paseo Inferior: Partiendo desde el mirador, que recuerda por su figura a un faro y se destaca del entorno por su color blanco, se desciende por numerosas escalinatas (algunas fueron talladas en la misma roca) hacia el río Iguazú y se transita por un bello sendero pedestre. Rodeado por la exuberante selva podrá disfrutar de una hermosa visión de la parte inferior de los saltos. Comenzando la visita en el salto Lanusse y pasando por el Álvar Núñez Cabeza de Vaca, llegará a un espléndido punto panorámico desde donde tendrá una primera vista de la Garganta del Diablo. Avanzando un poco más se observa la isla San Martín y a su derecha el salto homónimo. Al final del sendero se encuentra el salto Bossetti. Descendiendo por el sendero hacia Punta Peligro podrá, si en ese momento se encuentra habilitado, navegar por el río Iguazú y cruzar a la isla San Martín. Ya de regreso se pasa por el salto Dos Hermanas, donde se puede gozar de un refrescante baño en la enorme pileta natural que se forma en su base.

Paseo Superior: Partiendo desde el mismo sitio antes mencionado, recorrerá, como el nombre del paseo indica, la parte superior de las caídas de agua. El punto de observación desde un nivel más alto cambia por completo la visión del paisaje. Verá prácticamente a sus pies despeñarse las turbulentas aguas. De esta manera visitará nuevamente el salto Dos Hermanas, el Bossetti, el Chico, que serán un pequeño adelanto de la imponente Garganta del Diablo. En este sitio, donde el agua cae desde aproximadamente 70 metros de altura, nos sorprenderá el ensordecedor bramar del agua, permanentemente cubiertas por densas columnas de vapor, que despide el choque del agua con las rocas.

Garganta del Diablo: Se accede a través del Tren de las Cataratas, descendiendo en la Estación Garganta del Diablo. A partir de allí se realiza una caminata por la nueva pasarela, que serpenteando entre las islas, recorre 1.100 metros hasta los amplios balcones ubicados junto al borde y frente de la Garganta del Diablo. La duración de este paseo es de 2 horas y el último tren parte a las 16:30 hs.

Isla San Martín: es posible llegar a través del servicio de botes que salen desde el circuito inferior. Desde aquí podrán observar una vista panorámica de la Garganta del Diablo, de la Ventana, y del salto San Martín.

Sendero Macuco: este sendero de treking es una de las salidas tradicionales para los amantes de la observación de la naturaleza. Una antigua picada de extracción forestal de 3.600 metros de longitud por ambiente selvático. Este sendero permite acceder a una cascada de 20 metros en plena selva. Es una oportunidad para conocer selva, y avistar macucos, monos ulladores, coatíes, pavas de monte, un sinfín de insectos y ocasionalmente víboras de coral.

Las cataratas son el principal centro turístico del noreste de Argentina, y uno de los principales de todo el país.

A la playa en París

A los que nos queda más cerca el mar nos puede parecer una burda imitación, sobre todo porque me temo que el baño en las aguas del Sena no está permitido… Pero un poco de arena a la orilla del río, unas sombrillas y lucir bañador puede constituir para muchos lo más parecido a una jornada playera, y si la costa te pilla a unos cuantos cientos de kilómetros, puede ser un buen modo de tomar el sol.

Desde ayer hasta el próximo 20 de agosto, los peatones podrán disfrutar del acondicionamiento playero y de las actividades que organiza la alcaldía de París en torno al evento estival, denominado Paris-Plage.

En total hay 3 kilómetros de zonas costeras artificiales ubicadas en tres áreas distintas de las riveras del Sena, algunas acondicionadas con arena, otras con césped y, eso sí, sombra para todo el mundo.

Ya es el sexto año que el Ayuntamiento de París emprende esta recreación, y es que año tras año se va superando el éxito de participación: hasta 4 millones de personas han disfrutado de estas peculiares playas. Otros eventos paralelos completan la recreación: competiciones de voley-playa, patinetes de agua, kayaks…

Jaisalmer


La historia de Jaisalmer es la misma de la de tantas ciudades fortalezas que jalonan los desiertos del Asia central o del Sahara. Su posición estratégica en las rutas comerciales le proporcionó una gran riqueza. Esta hizo que los mercaderes y ciudadanos edificaran magníficas viviendas y mansiones, todas bellamente construidas en madera y piedra caliza de color dorado. Jaisalmer decayó cuando las rutas que atravesaban el desierto fueron sustituidas por las marítimas, haciendo innecesario el paso por la ciudad. Esto y la falta de agua pareció marcar el final, temiéndose que se despoblara.

Más tarde el turismo empezó a descubrir las maravillas de esta ciudad y ahora está contribuyendo de manera definitiva en su renacimiento, hasta el punto de que en los últimos años el número de establecimientos hoteleros o cibercafés ha crecido de manera vertiginosa.

Llo más atractivo de la ciudad es su fuerte habitado, el cual está construido con el mismo color dorado de la arena, ofreciendo a determinadas horas, sobre todo cuando al anochecer, un aspecto de cuento oriental. Edificado en 1156 como elemento defensivo frente a los pueblos que habitaban el desierto, los habitantes de Jaisalmer presumen de que es el único fuerte habitado del mundo. Sea cierto o no, el hecho es que en su interior vive una cuarta parte de la población del casco antiguo y que rebosa de vida durante todo el día.

Dentro del Fuerte se pueden visitar tres templos jainistas, una religión con bastantes adeptos en la zona. Son templos que se siguen utilizando, por lo que se debe entrar en ellos con el debido respeto. De igual forma, los cinco palacios interconectados que se encuentran en el fuerte, son un espectáculo imprescindible para el viajero. Cuatro puertas diferentes dan acceso a estos palacios y en su interior podemos ver la vida que debían llevar los gobernantes de la ciudad hasta hace bien poco.

Las grandes mansiones que los comerciantes más prósperos erigieron en la ciudad dorada reciben el nombre de “havelis”. Hay tres en especial que conviene visitar por su belleza. Estos edificios de piedra caliza se conservan en todo su esplendor y nos da una buena muestra de la riqueza que alcanzó la localidad en la época de las caravanas.

En los alrededores de la ciudad hay varios puntos de interés para el visitante. Uno de los más bellos y relajantes es el Lago Gadsisar. A pocos kilómetros de Jaisalmer, fue su suministro de agua y a su alrededor se construyeron numerosos templos y santuarios. Este lago tiene una curiosa historia: se cuenta que la entrada al complejo, una bella puerta ricamente decorada, fue mandada construir por una famosa y adinerada prostituta. Sin embargo, cuando fue a pagarla, el Maharajá dio la orden de que no se hiciera, ya que le parecía impropio tener que pasar bajo ese pórtico pagado por la cortesana cada vez que quisiera disfrutar del lago. La mujer, empero, espero que el monarca se ausentara y cuando eso ocurrió, ordenó construir la puerta, añadiéndole un Templo a Krishna para que a la vuelta del mandatario no la derribara. Al parecer la astucia fue efectiva y hoy podemos disfrutar de esa entrada, digna del entorno natural.