
Recibir
el año nuevo puede ser motivo de celebración, de reflexión, de recuerdos o de
olvido. No todo es plantarse ante la tele para ver al pasadete Ramón García o
(por dios!) a los insufribles matrimonios. Se puede celebrar a lo grande entre
multitudes desbocadas o en la intimidad. Se puede simplemente no hacer nada
especial. No en todas las culturas corren las burbujas y estallan fuegos
artificiales. Ni siquiera nuestro 31 de diciembre significa nada para medio
mundo.
Pero para muchos es un momento especial. Hacemos un recorrido por 9 lugares que
reciben nuestro año nuevo de un modo especial. En cualquier caso, feliz entrada
de año a todos, elijáis lo que elijáis.
La foto que encabeza este artículo corresponde Sydney (Australia), con el Puente
Harbour y el espectacular edificio de la Ópera entre increíbles castillos de
fuegos, iluminando una de las primeras celebraciones mundiales del año nuevo. Un
millón de habitantes de Sydney y unos 300.000 turistas cada año pasan esta
especial y calurosa noche aquí, bien en tierra firme, bien disfrutando del
espectáculo desde alguna embarcación.
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