
Algunas de las joyas culturales y biológicas declaradas Patrimonio de la
Humanidad por la Unesco están amenazadas por el cambio climático, según el
estudio del Instituto Medioambiental de Estocolmo presentado ayer en Nairobi. El
parque de Doñana, los tesoros preincaicos de Chavin de Huantar, en Perú, o la
barrera de coral de Belice encabezan la lista. Pero hay muchas más, lo cual nos
recuerda que el cambio climático no es un fenómeno que afecte a un único aspecto
de la vida de las personas. Tantos tesoros amenazados por la mano del hombre...
El Atlas del cambio climático , elaborado con el apoyo del Programa de la ONU
para el Medio Ambiente (PNUMA), indica que los humedales de Doñana, que ocupan
unas 50.000 hectáreas, ya han perdido cien especies de plantas en el pasado
siglo como consecuencia del incremento del uso de las aguas. Durante este
periodo, el nivel del agua ha aumentado en 20 centímetros y se calcula que
podrían incrementarse entre 20 y 100 centímetros más en el transcurso del siglo
XXI.
En Belice, la barrera
de coral ya ha sufrido decoloración debido a las mayores temperaturas del agua
del mar, y al igual que otros corales en todo el mundo, continuará
deteriorándose si las temperaturas aumentan.
La amenaza que pende sobre los tesoros preincaicos de Chavin de Huantar es la
ruptura de unos lagos glaciales en los que desaguan glaciares que se están ya
derritiendo. En el parque natural existen restos de unos 900 templos del año 900
A.C.
Otros lugares catalogados como Patrimonio de la Humanidad incluidos en el
informe son los monumentos de la ciudad egipcia de Alejandría, amenazados por la
erosión de la costa, la inundación del delta del Nilo vinculada al cambio
climático y la antigua ciudad de Ayutthaya, afectada por las inundaciones del
sureste de Tailandia. En Africa hay otros ejemplos de la disminución de las
nieves y los glaciares del Kilimanjaro y del Monte Kenia.